

¿Qué es una DOULA?,
pregunta la mayoría de la gente, creyendo que están
frente al nacimiento de una nueva profesión o técnica.
Cuando hablamos de doulas, nos referimos a uno
de los roles femeninos más antiguos de la historia. Aunque
con diferentes nombres, una doula era esa mujer que, habiendo
parido una o varias veces, comprendía profundamente cuáles
eran las necesidades de las mujeres durante el parto. Esa experiencia
les permitía asistir a las nuevas madres, empalizando con
sus necesidades y ofreciendo un sostén afectivo que favorecía,
en la mayoría de los casos, el transcurso de todo el proceso.
Sin interferir con la comadrona o partera, tenía su mirada
y su corazón puestos en esa mujer que estaba alumbrando
a su hijo. Con el paso del tiempo y la intervención de
la medicina tradicional, esta función fue desapareciendo.
Sabemos, gracias a destacados investigadores
y a relatos de numerosas mujeres, que las cualidades del entorno
y la calidad de la presencia de las personas que rodean a la mujer
durante el trabajo de parto y el parco son claves para su evolución
fisiológica. Su presencia resulta también muy valiosa
desde el punto de vista afectivo para todos los miembros de la
familia.
Hoy tenemos salas de parto repletas de personas, pero con mujeres
que se sienten muy solas a la hora de parir. Este sentimiento
fue el que impulsó a muchas mujeres a hacer resurgir las
doulas, quienes, en realidad, nunca dejaron de existir. Siempre
hubo mujeres que, sensibilizadas por el misterio del nacimiento,
acompañaban a otras ofreciendo su experiencia, su tiempo
y su amor.
A medida que la ciencia y la tecnología
fueron avanzando, eran cada vez menos las mujeres que accedían
a esta compañía hasta que, en los años 70,
los doctores Klauss y Kennell,
motivados por mejorar las condiciones de los partos, realizaron
estudios en los que demostraron que la presencia de una doula
reducía, significativamente, la necesidad de intervenciones
y el uso indiscriminado de medicamentos, mejorando las estadísticas.
Apoyadas por estas investigaciones y respetuosas
de su intuición y su deseo, algunas mujeres comenzaron
a reunirse, formando asociaciones y creciendo a la par de distintos
movimientos por los derechos de las mujeres en todo el mundo.
En los Estados Unidos, fundaron una agrupación llamada
DONA (Doulas of Norte América) que cuenta
con más de cinco mil mujeres que trabajan activamente en
el ámbito público.
En Europa, de la mano del Dr. Michel
Odent y de Liliana Lamers, están
creciendo día a día, adoptando nuevos miembros y
siendo requeridas por los futuros padres.
Este auge mundial toma diferentes matices de
acuerdo con el lugar donde se desarrolla, marcando distintas tendencias
en la manera de llevar a cabo la tarea. En nuestro país,
hace ya algunos años que, desde diferentes sectores, se
está impulsando un cambio en el modo de abordar el parto
y el nacimiento.
Las doulas traen un cálido aporte para
contribuir a este cambio. El pasado mes de noviembre, iniciamos
el primer voluntariado de doulas con el fin de agrupar a todas
esas mujeres que están deseosas de ponerse al servicio
de otras durante el trabajo de parto y el parto. El personal médico,
muchas veces absorbido por las rutinas impuestas y la alta demanda
de sus servicios, aprecia a estas mujeres que, sin pertenecer
al equipo médico, dan su apoyo y contención a las
futuras madres.
Es muy importante aclarar que somos conscientes
de que en la Argentina hay muchas parteras que han iniciado un
movimiento de recuperación de esta doula en ellas, y digo
«de recuperación» porque su formación
académica y las exigencias institucionales sobre sus prácticas
las han ido alejando de la manera en la que, tanto ellas como
las mujeres, desearían e
Este voluntariado tiene la intención
de ser un facilitador del proceso de transformación al
reunir mujeres con ganas de realizar un camino de desarrollo personal
que les permita acercarse a este momento tan especial de la vida
de una forma sensible, contenedora y respetuosa.
Nuestra intención es incentivar mujeres
capaces de renovar la tradición del apoyo femenino en el
nacimiento.
Para saber más acerca de las Doulas nos pueden escribir
a
doulas@fundacioncreavida.org.ar
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VOLUNTARIADO
A todas las interesadas, por el momento no se llevara acabo el Voluntariado en San Isidro. Es nuestra intención continuar trabajando para seguir ampliando el circulo, ofreciendo nuevas oportunidades de participar en este proyecto a la brevedad. Los mantendremos informados. A todos gracias por la buena respuesta que estamos recibiendo.
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