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Con gran alegría, queremos contarte que
hemos lanzado una campaña que se llama «Sólo
por un instante...» y que hace referencia a un tiempo
sin tiempo, a una semilla que, sabemos, prosperará por sí
misma entre los que tienen buena tierra para recibirla. Ya la habíamos
iniciado en nuestras últimas revistas —Creá
Vida— y ahora, cumplimos nuestro sueño, estar en la
calle. En estos días, podrás ver en la vía
publica unos afiches muy llamativos con una mamá desnuda
que le está dando el pecho a su bebé en una comunión
placentera e íntima. La frase que acompaña la imagen
les propone a los transeúntes «Cuidemos a las
mamás y a los bebés».
Con esta campaña queremos atraer
la atención de la comunidad sobre el nacimiento y el inicio
de la vida, un momento en el que se piensa poco o sólo
cuando se recibe un bebé en la propia familia. Pero todos
nacemos de parto, y de las gestaciones por venir, dependen la dirección
y la continuidad de nuestra especie. Intentamos promover en quienes
ven nuestros afiches emociones, preguntas y, como ambicioso anhelo,
el compromiso de que cada uno se convierta, desde su lugar y de
acuerdo con sus propias posibilidades, en guardián y protector
de la intimidad de las mamás y de los bebés, que es
un modo de proteger la ternura y el cuidado como bienes esenciales
de todos los humanos.
La campaña fue un esfuerzo conjunto.
La imagen fue cedida por la fotógrafa francesa Sara
Ney —forma parte de su trabajo «Nacer... y
seguir naciendo», editado por Albin Michel, en Francia—.
Ideápolis realizó el diseño,
Spinazzola cedió los espacios y dos empresas
más, Siemens y Weleda,
permitieron la impresión de los afiches.
La idea original pertenece a la Fundación
Creavida, un centro para el encuentro y el desarrollo humano
desde el inicio de la vida. Nuestro trabajo está relacionado
con la reflexión y la difusión de ideas y prácticas
para «bien recibir» a los bebés. En la Fundación
Creavida, sostenemos que empezar por la gestación es sólo
empezar por el comienzo. Al ser el nacimiento un momento tan trascendente
tanto en la vida de la mujer como en la de quien llega, la sensibilidad
y la conciencia se ven especialmente permeables a lo más
profundo de la vida humana.
La actitud que tenemos hacia las embarazadas y
los niños define los rasgos de una sociedad y puede ser promotora
de nuevas actitudes beneficiosas para la cultura. Nos interesa,
de un modo especial, el trato hacia las mamás gestantes como
portadoras de un «bien» de todos. El lugar de las mujeres
y un nuevo compromiso en la paternidad modificarán sustancialmente
los lazos sociales. Comprender el problema implicaría comprender
—de un modo sensible y perceptivo, no sólo racional—
la dimensión de la vida afectiva, sus sutilezas e implicancias,
como base de nuestra construcción como personas y de nuestras
relaciones sociales.
Desde una perspectiva histórica, la «tecnologización»
creciente del parto, la ignorancia sobre las capacidades sensibles
del ser humano desde el inicio de su vida, el hecho de que las parejas
hayan perdido progresivamente el protagonismo y la responsabilidad
sobre este momento de sus vidas, los cortes en las relaciones tradicionales
de acompañamiento entre mujeres, la falta de incorporación
de planes de educación y de leyes que garanticen y alienten
la humanización del parto y del nacimiento, y el alejamiento
de las mujeres de su esencia más profunda están en
la base del problema.
La vertiginosidad del ritmo en que vivimos —que
también es producto de la negación de los afectos
y del enfriamiento de los vínculos sociales—, el miedo,
la ignorancia en relación con lo nuevo, el prejuicio y la
pereza son, creemos, las causas más profundas que dificultan
el surgimiento de lo simple.
La práctica de una medicalización razonable de los
partos que priorice el aspecto afectivo de este momento de la vida
será una construcción de los próximos años
e involucrará a casi todos los sectores de la sociedad de
distintas maneras. Por este motivo, nuestra propuesta no está
focalizada en una sola área (con los médicos o con
las mamás, exclusivamente).
Consideramos que la dimensión social de
este movimiento de humanización es clave para generar cambios.
Esta campaña es un paso importante para sacar el tema del
ámbito médico y de los especialistas, y llevarlo al
público en general. Su presencia en la calle coincide, además,
con la Semana Mundial por un Parto Respetado que se celebrará
entre el 23 y el 29 de mayo próximos. De este modo,
la campaña de la Fundación Creavida acompaña
el esfuerzo de todas las organizaciones que trabajan por la humanización
del parto y del nacimiento en el mundo.
La Semana Mundial por un Parto Respetado es una
idea que nació en Francia, promovida por la AFAR (Alianza
Francesa para el Nacimiento Respetado). Junto con la Red Latinoamericana
y del Caribe por la Humanización del Parto y del Nacimiento
(www.relacahupan.org)
hemos tomado también esta iniciativa en la búsqueda
de un cambio en el actual modelo de atención del parto/nacimiento.
En la Argentina, Soledad Villamil, Dolores Barreiro, Julián
Weich, Leticia Bredice y Boy Olmi, entre otros importantes actores
y actrices participarán en spots radiales y televisivos que
ayudarán a difundir esta propuesta.
Éste es otro paso en el camino que compartimos
con ustedes. Te agradeceríamos mucho que nos ayudaras con
la difusión de esta campaña que es tan importante
para nosotros.
Muy cordialmente.
FUNDACIÓNCREAVIDA
MAGDALENA CADOT
PRENSA
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